Breve Reseña Histórica

El origen de Torrecampo se remonta a la época medieval, momento en que vecinos de Pedroche se asentaron en estas tierras huyendo de la peste que asolaba su pueblo. Estos junto a los habitantes del Cerro de la Torre conformarían lo que hoy es la Villa.

En 1484 alcanzó su independencia y formó parte de las Siete Villas de Los Pedroches, quedando sujeta a la jurisdicción y señorío de Córdoba. Su época de mayor esplendor fue entre los siglos XIII y XVII, momento en el que comenzó su inexorable decadencia, debido a que durante largo tiempo fue paso obligado desde la Mancha, y tras el hundimiento del Puente sobre el Guadalmez dicha ruta se desvío, motivo por el cual Torrecampo fue perdiendo su importancia. Los alrededores de la villa estuvieron antiguamente poblados, prueba de ello son los múltiples restos que han aparecido por toda la zona. Entre los asentamientos destacan el Castillo de Mogábar, que fue una fortaleza medieval poblada siglos atrás, y el cerro de la Torre, donde todavía se pueden observar restos de lo que fue una atalaya. Es un pueblo que durante toda su historia, y aún en la actualidad, perdura su dedicación a la agricultura y a la ganadería, cuyas blancas y recogidas calles invitan a no romper el silencio y a adentrarse en una paz que resulta inalcanzable en la febril actividad de la ciudad.